Cuando se encontraba de camino pensaba en lo q haría y no haría, trataba de atar los cabos. Se encontraría con aquel muchacho de mechones castaños q tanto había estado analizando en las tardes de verano. Ahora llego su momento, lo había estado trabajando durante mucho tiempo y hoy había llegado el momento, el y sus compinches le habían preparado una trampa q no fallaría, solo era cuestión de tiempo, tiempo fue el q nos estuvo engañando día tras día, dando a entender cosas q no eran, haciéndose pasar por otra persona pero hoy caerá, ya sabemos de q palo va, hemos traído a un antiguo compañero de instituto q conoce sus secretos más íntimos y pronto palidecerá al verlo aparecer por la puerta.
Si, se lo tiene bien merecido.