El silencio le envolvió, solo, encerrado en casa, ya había llamado a su único amigo para q lo sacara de allí. Daba comunicando. Menudo fastidio. Encendió la televisión, rebusco en los cds y nada, estaba el y nadie mas, él y su desasosiego. Se encontraba rodeado de bienes materiales q habían perdido el sentido desde el momento en el q se sintió solo. Debía calmarse, quizás pedir ayuda. El desasosiego empezó a convertirse en desesperacion, no sabia q hacer, cuando se abalanzó hacia la calle para tomar ese aire fresco q le tranquilizaba q por momentos incluso le daba placer, atravesó el umbral del portal y allí estaba, solo, en la calle
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